lunes, 21 de septiembre de 2009


-Tu sonríe y veras, como todo lo que hay en tus ojos parece que brilla. A poquito que sonrias se contagia la mía. Y los ratos oscuros se harán de colores, mientras sobre alegría no faltan canciones. Tu verás, si prefieres llorar de tristeza o llorar de alegría. Se me antoja pensar, que llorar de tristeza no es malo si encuentras salida. Y a poquito, que sonrias llegará la alegría. Sí, de los ratos peores germinan los buenos, sonreir no se compra no vale dinero. Tu sonríe y verás, que terminas feliz como acaban felices los cuentos. A poquito, que sonrias se descorchan los días. Sonreir es tan fresco como un aguacero, un diluvio de risas cayendo del cielo.